Verás, cada mes voy a ayudar a una institución que hay cerca de mi casa. Sólo voy los viernes por la tarde después de las clases de la universidad…pero ayudo mucho.
Podríamos decir que aunque son pocas horas, no es moco de pavo.
Marta:
Seguro que no lo es.
Rylan:
Esta institución es muy pequeña, pero trabaja mucho. Trabajamos para un proyecto de un huerto de frutas y verduras. Los mismos vecinos lo cultivamos, ¿Qué te parece?
Esa era la idea, pero no fue fácil. Lo primero que hicimos fue recaudar dinero para comprar las semillas y poner en marcha la instalación. ¡Eso sí que no fue moco de pavo!