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Otro tema que, al menos en España, tampoco podemos ignorar, es lo difícil que resulta encontrar piso de alquiler . Pero, a diferencia de la cuestión de los abusos, para combatir este problema contamos con la ayuda de un poderoso aliado: el humor.

El ascenso de la infravivienda en España

Estos días, buscar piso de alquiler en las principales ciudades españolas se ha vuelto una pesadilla. Hace unas semanas comentamos en el programa uno de los peores casos: Madrid. En los últimos cinco años, el precio del alquiler en el centro de la capital ha subido más de un 40%. Y España es hoy uno de los países de Europa con mayor porcentaje de hogares —43%, según el portal inmobiliario Idealista— que gastan una proporción excesiva de sus ingresos en el alquiler.

Supuestamente, el Gobierno del socialista Pedro Sánchez va a hacer algo al respecto. Pero, mientras se lo piensan, ha surgido en nuestro país un nuevo fenómeno: el de la infravivienda. Ciudades superpobladas como Nueva York, Hong Kong o Tokio conocen bien el tema. Viviendas diminutas que, a quienes no hemos contemplado antes mini-habitáculos de este tipo, nos entra la claustrofobia solo de verlas. En el caso más extremo, hablamos de cubículos de cuatro o cinco metros cuadrados, en los que parece mentira que pueda vivir una persona.

La cuestión es que estos pisos minúsculos no siempre se alquilan a precios proporcionales a su tamaño. Muchas veces se ofrecen a precios sorprendentes… y no precisamente por lo barato. Si se trata de un apartamento de diseño o en una zona exclusiva, la cosa puede tener cierta justificación. Pero a veces se ven anuncios de auténticos cuchitriles a precios realmente desproporcionados.

Al parecer, en algunas ciudades de nuestro país el mercado de alquiler ya ha llegado a ese punto. Hace poco, unos chicos de Madrid crearon un grupo de WhatsApp para ayudar a uno de ellos a encontrar piso. Al poco, empezaron a darse cuenta de la cantidad de viviendas indecentes que se ofrecían a precios exagerados. Había dos opciones: deprimirse, o tomárselo a broma, así que decidieron optar por lo segundo.

Como contaba el periódico digital eldiario.es el pasado 12 de agosto, el grupo de amigos decidió crear El Zulista, una cuenta de Twitter que busca anuncios de infraviviendas y los comenta en clave de humor. Un “zulo” de 14 metros cuadrados por “solo” 600 euros al mes. O el mini-piso más feo que puedan imaginarse, anunciado como “buhardilla exquisitamente decorada”.

Les recomiendo echar un vistazo a El Zulista, es de lo más divertido. A no ser que estén buscando piso en nuestro país. En ese caso, me parecería totalmente comprensible si no les hace ninguna gracia. Suerte con la búsqueda.