Una guerra imposible donde sólo triunfa el miedo
Los ataques terroristas corren el riesgo de ser hechos fácilmente comunicables pero, al tiempo, de difícil comprensión. Y es que en ellos subyace la dificultad para determinar los autores, las razones y los intereses velados. A continuación, entonces, vamos a repasar los hechos del último atentado para luego, con suerte, expandir nuestra comprensión.
Fidel Castro y el culto a la personalidad
Fidel Castro, al parecer, no estuvo callado ni aun a punto de morir. El líder cubano, fallecido el pasado 25 de noviembre, dejó un último deseo que, hace unos días, le fue concedido. Esto es, una última voluntad que, en cierta forma, contradice sus casi 50 años en el poder.
El 27 de diciembre, la Asamblea Nacional de Cuba prohibió el uso en espacios públicos del nombre y la imagen del líder. Dice la ley: “Se prohíbe emplear su nombre para denominar instituciones, plazas, parques, avenidas, calles y otros lugares públicos, así como también cualquier tipo de condecoración, reconocimiento o título honorífico”. Además, en relación al uso de su figura, la ley impide: “erigir monumentos, bustos, estatuas, tarjetas conmemorativas y otras formas similares de homenaje”.
El tema de fondo, según esta última voluntad de Fidel, es evitar que su nombre y su figura se conviertan en un culto a la personalidad. En otras palabras, el líder máximo no quería que le ocurriera lo mismo que al Che Guevara, imagen tan vendida, y gastada, que poco remite a un ideal revolucionario. Y es que Fidel parecía ser consciente de que el capitalismo adopta cualquier símbolo y lo vuelve un producto de consumo.
La telaraña de la guerra contra las drogas
La guerra contra las drogas que se inventó Estados Unidos, parece, más que una mala telenovela mexicana, una pésima película de Hollywood. Y es que, en ocasiones, su trama es tan ilógica e inverosímil que incluso molesta hacer el recuento. Sin embargo, voy a intentar acá reconstruir algunos sucesos.
Como es usual, cada cierto tiempo sale algún informe de prensa sobre los avances o dificultades que esta guerra tiene, en Estados Unidos con su DEA, en Colombia, Perú, etcétera. Por estos días le llegó el turno a México. Es decir, una vez más le llegó el turno a México de analizar su guerra contra las drogas y, finalmente, reconocer su derrota.
Así, la semana pasada, el presidente Peña Nieto habló en la sesión 41 del Consejo de Seguridad Nacional de Seguridad Pública, organismo que se encarga de combatir el crimen en México. Allí, dijo: “No estamos satisfechos con lo que hemos logrado”.
Ante estas palabras, por lo menos, pensaría uno, hubo cierto grado de honestidad por parte del mandatario. Pero, la verdad es que estas son las palabras habituales, aquí y allá, para hablar del problema. De esta forma, bajo la constante aceptación de la derrota, sólo se deja abierta la única pue
Una fiesta de quince años de telenovela: entre el sueño y el melodrama
Hubo, en los años ochenta, una telenovela mexicana que fue muy popular en América Latina. Se llamaba “Quinceañera” y trataba de las dificultades de un padre para conseguir dinero y darle una gran fiesta de quince años a su hija. Como sabemos, la realidad suele superar la ficción. Lo que nos sorprende, en el siguiente caso, es que la realidad mexicana logra incluso superar la ficción de las telenovelas mexicanas.
El pasado 26 de diciembre, en un pueblo perdido de San Luis Potosí, tuvo lugar una fiesta singular. Rubí Ibarra García celebró sus quince años y hubo miles de asistentes, numerosas bandas de música, carreras de caballos, una misa, periodistas de todo el mundo y la asistencia de la policía para ayudar a controlar todo este desorden.
La fiesta, por supuesto, fue noticia global, pero desde mucho antes ya era famosa. Todo comenzó a finales de noviembre, cuando Don Crescencio Ibarra apareció en un video junto a su esposa Ana Elda García y su hija Rubí. En este, el padre lanzaba una invitación abierta a los vecinos de la región para asistir a la fiesta. Anunciaba el día, el lugar, los horarios, las bandas musicales y el dinero que recibiría el primer premio de “la Chiva”, u