La lucha por una verdadera educación pública
28 June 2017
Para mí, el periodo de la universidad ha sido uno de los más gratificantes de mi vida. Y esto fue, naturalmente, por la novedad de la juventud, los amigos, las fiestas y el ambiente de aprendizaje y discusión, pero también por el hecho de no sentirme presionada económicamente. Mi universidad pública costaba poco, así que, por suerte, pagarla no fue un problema.Todo esto lo pienso porque he viajado y tengo amigos extranjeros, y he podido ver lo diferente que ha sido esta misma experiencia según la nacionalidad. Y es que cualquiera que conozca suficientes chilenos y estadounidenses sabe que en ambos países estudiar en la universidad es sumamente estresante en términos económicos. Tanto así que para estudiar con tranquilidad debes tener mucho dinero o, como es el caso de la mayoría, endeudarte. Y las deudas quizá proporcionen algo de tranquilidad momentánea, pero son un yugo. En ambos países, casi cualquiera puede acceder a préstamos estudiantiles pero con esto embarga su futuro económico. En muchos casos, por el resto de la vida.
Esta semejanza entre los sistemas educativos de ambos países probablemente no es nada casual. Sin embargo, los estudiantes chilenos son políticamen