La ardua lucha de las mujeres por conquistar sus derechos
5 September 2018
Lo que en un principio surgió como una pequeña secta heterodoxa de devotos, quienes seguían las enseñanzas de un predicador reformista de la religión hebrea, acabó derivando en una nueva religión de carácter universal. Aquel recién nacido dogma, poco a poco y muchos siglos más tarde, consiguió captar la fe de más de dos mil millones de seres humanos. Estoy hablando, por supuesto, del cristianismo. Pronto los principales líderes de la religión cristiana (del mismo modo que sucedería con muchas otras creencias), comprendieron que monopolizar la fe otorga poder. Muchísimo poder. Y este inmenso poder era mejor restringirlo al círculo masculino, razón por la cual las mujeres quedaron desde el inicio excluidas del sacerdocio. Tras largos siglos de oscurantismo y de férrea dominación patriarcal, paulatinamente algunos países occidentales fueron sacudiéndose de encima esta estricta clase de control. No es casual que haya sido precisamente Europa occidental, territorio donde el agnosticismo, el ateísmo o la simple indiferencia han logrado abrirse paso, la región donde primero se observaron los principales avances en la igualdad y la paridad entre los géneros masculino y femenino.Por desgrac