Trump, primer presidente de EEUU que pisa Corea del Norte
10 July 2019
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La superación de los grandes conflictos históricos depende
muchas veces de la actitud individual de los líderes políticos,
de su sintonía personal, y de
su altura de miras para valorar la importancia
de la paz por encima de todas las cosas. El factor humano
puede jugar un papel decisivo en la resolución de disputas
que llevan décadas enquistadas. La Sudáfrica post-apartheid
no habría sido un éxito sin el espíritu conciliador de Mandela y de De Klerk.
No habría paz en Irlanda del Norte sin la capacidad de ceder que demostraron Martin McGuinness e Ian Paisley. China y Estados Unidos
podrían seguir sin relaciones diplomáticas si Nixon y Mao
no se hubieran reunido en 1972.
Quién sabe qué sería hoy de Europa si Kohl y Mitterrand
no hubieran velado juntos a las víctimas de la batalla de Verdún,
agarrados de la mano, en 1984.
El pasado 30 de junio,
nuestros ojos pudieron contemplar otra imagen
que pasará a la historia. La de un presidente de Estados Unidos
pisando, por primera vez, territorio de Corea del Norte.
Todo ocurrió de forma inesperada, porque en ninguna agenda
estaba previsto que Donald Trump visitara la zona desmilitarizada
que separa las dos Coreas
a la altura del paralelo 38.