Las fiestas de San Juan anuncian la llegada del verano
24 June 2020
Desde tiempos ancestrales, los seres humanos celebramos el solsticio de verano
con distintas fiestas y rituales. En el condado de Wiltshire,
en el sur de Inglaterra, los nativos
solían pasar la noche más corta del año congregados en torno al monumento megalítico de Stonehenge. Una tradición que
se ha mantenido inalterada desde el neolítico hasta nuestros días.
Algo parecido ocurre en los países nórdicos.
En la Edad de Piedra, los escandinavos
empezaron a saltar hogueras para ahuyentar a los malos espíritus y también
para dar fuerza al Sol, ya que, a partir del solsticio, la duración de los días
empezaba a menguar.
La costumbre se mantiene en la actualidad. Como se pueden imaginar, para todos los estados que limitan con el Ártico,
la llegada del verano es realmente importante.
En Sudamérica, muchas civilizaciones milenarias
también tenían la costumbre de agradecer la llegada
del verano austral, aunque en este caso lo hacían el 21 de diciembre. Los incas, por ejemplo, celebraban el Kapak Inti Raymi, una fiesta religiosa en honor al Sol.
La gente salía a la calle a bailar y a mascar coca, y los sacerdotes sacrificaban animales.
Al igual que ocurrió
con otras muchas fiestas, la Iglesia