Las víctimas del ‘Chernobyl chileno’ buscan justicia
22 September 2021
Quintero es una pequeña
localidad costera ubicada en la provincia de Valparaíso, en el centro de Chile. Es famosa por sus
humedales y por sus bosques frondosos, y por haber sido refugio de Francis Drake. El
corsario más famoso de todos los tiempos salvó su vida en el siglo XVI
tras esconderse en la que hoy se llama “la Cueva del Pirata”. Los cerca de 50.000 habitantes de Quintero
han disfrutado históricamente de una vida plácida en un entorno natural de ensueño. Pero todo cambió
hace sesenta años, cuando empezaron a instalarse allí unas cuantas industrias mineras y petroquímicas. La
hermosa bahía de Quintero-Puchuncaví se convirtió en una de las cinco “zonas de sacrificio” de Chile, espacios donde las autoridades privilegian la actividad industrial
por encima de los daños que ésta pueda causar a las personas y al medioambiente. Según la Universidad Católica de Valparaíso, los
niveles de arsénico en la zona son “inaceptables”.
La mañana del 21 de agosto de 2018, los hospitales y
ambulatorios de la ciudad empezaron a recibir
de forma repentina a cientos de niños intoxicados. Nadie sabía cuál era el origen de su
malestar. Algunos pequeños presentaban cuadros clínicos de mareos, vómito