Nayib Bukele y Gustavo Petro se enzarzan a través de Twitter
29 March 2023
Suele ser habitual que en los continentes o en las regiones se busque un referente político,
ya sea vinculado con la derecha o la izquierda, que
pueda ayudar a trazar el rumbo que un país desea seguir. Esto se ha visto con bastante claridad en Latinoamérica a lo largo de las últimas décadas. Y, sobre todo, en relación a
la ideología izquierdista. Durante muchos años, Fidel Castro representó
una especie de faro para incontables revolucionarios o progresistas, hasta que
su empeño por perpetuarse en el poder a toda costa fue restándole apoyos en todo el continente. El
relevo fue tomado por Hugo Chávez. Tras él llegó el turno de Lula da Silva y, más recientemente, Gustavo Petro ha estado generando bastante ilusión
más allá de las fronteras de Colombia.
En el campo de la derecha, en cambio, nunca ha emergido un claro referente que
concite la admiración de los diversos movimientos conservadores latinoamericanos. Jair Bolsonaro, afortunadamente,
jamás contó con demasiado apoyo allende las fronteras brasileñas. Alberto Fujimori, quien gobernó Perú durante la última década del
siglo pasado, generó durante unos pocos años cierto interés a nivel regional. También ocurrió algo similar con Álvar