La contaminación de plásticos asedia a una de las islas más remotas del mundo
27 September 2023
ESB Professional / Shutterstock
Por muchos años que pasen,
siempre recordaré el regalo que me trajeron mis abuelos el día en el que
empecé la escuela primaria: un globo terráqueo más grande que
una pelota de baloncesto. Hasta entonces, nunca había sido consciente de la enormidad del océano Pacífico, porque en
el mapamundi que tenía colgado en la pared de la habitación apenas se apreciaba su verdadero tamaño. En mi nuevo globo terráqueo, en medio de
esa gigantesca superficie azul, me sorprendió encontrar un punto diminuto llamado Isla de Pascua.
Jamás se me habría ocurrido que ese lugar tan remoto —y que tantas fantasías despertaba en mi imaginación— sufriría la contaminación que,
actualmente, está ensuciando sus costas.
A pesar de estar alejada a más de 3500 kilómetros de Sudamérica —el territorio continental más cercano— la Isla de Pascua está siendo asediada por
una marea de plásticos cada vez mayor. Hasta sus orillas llegan incesantemente todo tipo de desechos como
neumáticos, botellas o envases, que flotan a la deriva en el Pacífico. Ante la mirada impasible de los moái, esas fabulosas estatuas humanoides tan características de la isla,
kilos y kilos de basura se amontonan sobre las playas idílicas y los acant