Venezuela anuncia la apertura de la primera fábrica de municiones Kaláshnikov en el continente americano
Venezuela está transitando, como ya todos sabemos, por una de las peores crisis económicas de su historia reciente. A causa de ello, unos 8 millones de venezolanos, en torno a una cuarta parte de la población total del país, se han visto forzados a emigrar a otras latitudes en busca de mejores oportunidades. Y todo indica que la ya gravísima situación, tras las nuevas sanciones económicas impuestas por Donald Trump a su regreso a la Casa Blanca, continuará deteriorándose.
Es por ello que el régimen dictatorial chavista está buscando desesperadamente algún balón de oxígeno que insufle algo de aire a la asfixiada economía nacional. Y lo está buscando, como ya viene siendo habitual, en uno de los pocos aliados que le quedan a Nicolás Maduro en el mundo: el presidente ruso Vladímir Putin. Desde hace muchos años, Rusia (junto a China e Irán) se ha desempeñado como fiel socio económico de Venezuela. Pero estos endebles y esporádicos intercambios comerciales no han sido suficientes para revitalizar una economía que se encuentra al borde del colapso. Ahora el presidente chavista, en su desespero, ha decidido abrir las puertas de Venezuela a la industria armamentística rusa. El gobierno ha