Rio Tinto destruye un yacimiento arqueológico aborigen en Australia
10 June 2020
Es imposible olvidar cómo la locura iconoclasta de los talibanes provocó, en 2001, la voladura de los budas de Bamiyán, en Afganistán. Años más tarde, la guerra de Irak facilitó el saqueo de algunos de los vestigios arqueológicos más valiosos de Mesopotamia. En 2015, el autodenominado Estado Islámico destruyó parcialmente las ruinas de Palmira, en Siria, y, dos años después, dinamitó la gran mezquita de Al Nuri de Mosul, en Irak.
Muchos de nosotros no entendemos cómo cosas así han podido ocurrir. A veces, casi negando la realidad, pensamos que una destrucción semeja