El combate ideológico se traslada a la Corte Suprema de Estados Unidos
2 February 2022
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Muchas veces se ha repetido aquello de que la democracia estadounidense es la más sólida del mundo. Sin embargo,
ello no significa, por supuesto, que ese sistema esté cerca de la perfección, como
tampoco lo está la inmensa mayoría de las democracias del mundo. Sin ir más lejos, considero que la separación de poderes en Estados Unidos
adolece de graves defectos. Por ejemplo, la
enconada lucha partidista entablada entre republicanos y demócratas por
colocar a dedo a los jueces de la Corte Suprema, el tribunal de mayor rango en Estados Unidos, revela una clara
sintonía entre el poder ejecutivo y el judicial. Y se entiende bastante bien el interés de
ambos partidos por colocar a magistrados con nítidas preferencias ideológicas (conservadores
por un lado y progresistas por el otro), ya que este Tribunal, en última instancia,
dirime asuntos que afectan de manera crucial a la sociedad, tales como el derecho al aborto, el acceso a las
armas de fuego, el funcionamiento del sistema electoral o los
derechos de las minorías. Es por ello que una mayoría de jueces orientada
hacia uno u otro bando puede cambiar considerablemente el
rumbo del país.
En estos momentos, la proporción es
claramente ven