Leópolis y Odesa se atrincheran para proteger su patrimonio cultural
23 March 2022
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La
última obra que se representó en el Teatro de Ópera de la ciudad ucraniana de Leópolis,
antes de la invasión rusa, fue
Sherezade, una hermosa suite sinfónica inspirada en el clásico de la literatura universal
Las mil y una noches. Es una pieza de gran popularidad en todo el mundo,
cargada de un poderoso dramatismo y un espléndido colorido instrumental. Paradójicamente,
su partitura es una obra maestra del compositor ruso Nikolái Rimski-Kórsakov,
estrenada con rotundo éxito de crítica y público en San Petersburgo a finales del siglo XIX. Solamente unas pocas horas
después de que concluyera la función, el pasado 23 de febrero, comenzaron a
llover sobre Ucrania los misiles del ejército de Rusia. El fabuloso coliseo leopolitano, silenciado por la guerra, es
una de las joyas arquitectónicas que Ucrania trata ahora de proteger del
fuego de artillería rusa.
El Teatro de Ópera de Leópolis es uno de los monumentos más bellos del centro histórico de la ciudad, declarado
Patrimonio de la Humanidad por Naciones Unidas. Su suntuosa fachada, de estilo clasicista y ornamentación
barroca, simboliza la enorme ambición artística de la que es considerada —oficialmente, desde 2009— capital cultura