La Navidad según Paul Auster
29 December 2021
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El
pánico al folio en blanco es una crisis de creatividad habitual entre los
escritores, y puede afectar incluso a los autores más veteranos. A sus 74 años, Paul Auster ha reconocido que también él
suele sufrir esta forma de parálisis literaria. El pasado verano, durante la presentación de
su último libro —
La llama inmortal de Stephen Crane— Auster reconoció que
su único método para superar esos instantes de bloqueo es seguir
cavando y cavando, incesantemente,
hasta dar con aquello que pretendía encontrar. De uno de esos temibles momentos de
sequía creativa nació, de hecho, uno de sus relatos más
célebres:
El cuento de Navidad de Auggie Wren.
Auggie Wren es
el dueño del estanco de la calle Court, el único en todo Brooklyn que vende los
puritos holandeses preferidos de Auster. El estanquero es un tipo
ingenioso y locuaz, obsesionado con su particular proyecto fotográfico. Cada día, a la misma hora,
desde la misma esquina de Nueva York, saca una instantánea. En su
trastienda custodia miles de esas fotos, tomadas con idéntico
encuadre. El día en que se las muestra a Auster, el escritor
observa con extrañeza las páginas de aquellos álbumes, hasta comprender que Auggie está fotografiando