Canadá y Estados Unidos buscan detener el flujo de migrantes en su frontera
El sábado entró en vigencia un nuevo acuerdo fronterizo entre Canadá y Estados Unidos. A partir de ahora, los migrantes que intenten cruzar ilegalmente en cualquier punto de la frontera podrán ser rechazados y obligados a dar la vuelta.
El acuerdo original, firmado en 2002, permitía a cualquiera de las dos naciones rechazar a solicitantes de asilo en los puntos de entrada, pero no así en los cruces ilegales en el resto de la frontera. Con los años, la calle Roxham, que conecta una ciudad del estado de Nueva York con otra en la provincia de Quebec, se convirtió en el paso informal más utilizado por los migrantes.
La nueva medida busca disminuir el flujo de migrantes ingresando a Canadá ilegalmente, que el año pasado alcanzó los 40 mil. Como parte del nuevo pacto migratorio, Canadá creará además un nuevo programa de refugiados para unos 15 mil migrantes de Centro y Sudamérica.