Texas aprueba una polémica ley de inmigración
El gobernador de Texas, Greg Abbott, firmó el lunes de la semana pasada una ley estatal que busca detener el flujo fronterizo. La polémica propuesta otorga poderes a la policía y a los jueces que podrían entrar en conflicto con la Constitución federal.
La ley permite a los oficiales arrestar a personas sospechosas de haber entrado al país ilegalmente. Los jueces estatales podrán deportar a los inmigrantes o sentenciarlos por haber entrado ilegalmente, lo que será considerado en primera instancia un delito menor.
Abbott cree que la ley ayudará a reducir el número de entradas ilegales a Texas en un 50 o 75%. La ley entrará en vigencia en marzo, pero antes de eso podría encontrar trabas en el gobierno. La medida ha sido rechazada por México, por asociaciones civiles y por muchos legisladores demócratas, que buscarán apelar la decisión.