Violencia en Haití pone en peligro el sistema sanitario
El enfrentamiento entre las fuerzas de seguridad de Haití y las pandillas criminales ha paralizado la vida en varias partes del país. Un solo hospital permanece abierto en la capital, Puerto Príncipe, y nadie sabe cuánto más durará.
En las últimas semanas, bandidos armados atacaron comisarías, edificios de gobierno y el aeropuerto internacional de la capital. El primer ministro, Ariel Henry, anunció el martes pasado que dejaría su cargo para dar lugar a un consejo transitorio. Estados Unidos y las naciones del Caribe apoyan la transición, pero los pandilleros rechazan toda intervención internacional.
En partes de la capital, las muertes causadas por violencia son similares a las de países en guerra. La situación es peor porque los heridos no pueden ser tratados a falta de medicamentos, camas y doctores. Tras ser atacados y saqueados, varios centros de salud han cerrado sus puertas y solo Bernard Mevs permanece abierto, tratando pacientes sin electricidad ni recursos.