La presidenta argentina adopta un ahijado para evitar una maldición
La presidenta argentina, Cristina Fernández, ha adoptado como ahijado a un joven judío para evitar que se convierta en un “lobizón”, u hombre lobo. El pasado martes 23, la presidenta recibió en su oficina a Yair Tawil y a su familia para realizar la tradicional ceremonia.
Según la leyenda local, el séptimo hijo varón de una familia se convierte en el lobizón, una criatura que luego de cumplir los trece años, sale a asesinar a otras personas. En 1920 se creó una ley nacional para contrarrestar esta vieja leyenda. Según la ley, los niños reciben la protección presidencial, una medalla de oro y una beca para todos los estudios hasta los 21 años.
Hasta 2009, la ley sólo se aplicaba a los niños católicos. Este año, Yair escribió una carta a la presidenta citando el decreto de 2009 y se convirtió en el primer ahijado judío de un presidente en la historia de Argentina.