Niños y Juguetes
1939 - Un juguete inesperado
- Enrique, ¿te gustaría que fuéramos a visitar el campo de aviación que han construido en el pueblo de al lado? me preguntó una tarde mi padre. ¡Me han dicho que hay un escuadrón de 12 aviones Natacha!
El corazón se me aceleró por un momento y mi imaginación se puso a trabajar. Aviones despegando, aviones aterrizando, aviones planeando… ¡Sería como ir a un parque de atracciones!
- ¡Sí, sí! ¿Cuándo vamos? le respondí impaciente.
Yo tenía entonces unos seis años y estábamos en guerra. Nuestro pueblo estaba en zona republicana. De vez en cuando teníamos que correr y escondernos en un refugio habilitado cerca de la iglesia por si las bombas nos alcanzaban. Si, por mala suerte, una bomba nos caía encima, derribaría la casa y nosotros moriríamos aplastados por los escombros. Pero afortunadamente, ni en mi pueblo, ni en los pueblos vecinos, cayó ninguna bomba… Aunque en las ciudades grandes, eso sí pasó. Pobre gente, lo pasaron muy mal… ¡Las bombas de los modernos cazas italianos de Mussolini, aliados del General Franco, destruyeron barrios enteros!
Mi padre me dijo que el Ministerio de Defensa español había decidido colocar un campo de aviación en las afueras del pueb