La guerra energética de Putin contra la Unión Europea puede costar miles de vidas
La semana pasada, The Economist publicó varios modelos económicos que conectan las muertes potenciales con los resfriados de invierno y los altos costos de energía.
Las temperaturas más frías aumentan la gravedad de la temporada de gripe. Además, las temperaturas corporales más bajas también aumentan los riesgos de padecer enfermedades cardiovasculares, ataques cardíacos e ictus.
Sorprendentemente, las muertes estacionales afectan más a los países cálidos que a los fríos. Hay dos posibles explicaciones. Los países más fríos tienen mejores y más eficientes sistemas de calefacción. Además, los países más cálidos tienen poblaciones de mayor edad porque muchos europeos se jubilan allí.
Seguramente, muchos consumidores intentarán reducir los costos limitando el uso de energía. Ésto aumentará su exposición a las bajas temperaturas. Por otro lado, muchos gobiernos han establecido topes de precios máximos o subvenciones para mitigar los efectos de los altos costos de la energía.
Como resultado, los modelos de The Economist predicen escenarios muy diferentes. Depen