La caza del cerebro que estaba detrás del ataque de Hamás a Israel ha terminado.
¿Podría la muerte de Sinwar ser fundamental para poner fin al derramamiento de sangre en Oriente Próximo?
El asesinato de Sinwar puede complicar los esfuerzos de Israel por rescatar a los rehenes restantes. Algunos analistas sospechan que negociar la liberación de los rehenes puede seguir siendo difícil. Piensan que Hamás ya no es un grupo coherente y que sus facciones aisladas aún quieren seguir luchando contra Israel.
Sin embargo, la mayoría de los países de Oriente Próximo desean el fin del conflicto. Egipto y Jordania han pedido repetidamente un alto el fuego. Los países del Golfo, Qatar y Arabia Saudí han estado debatiendo con Estados Unidos formas de ponerle fin. Todos ellos quieren detener la inestabilidad regional que perjudica a sus economías.
Aunque soy cautelosamente optimista, soy consciente de que mucho depende de Irán e Israel.
Si Irán, sus apoderados, los países árabes, y Estados Unidos pueden lograr un alto el fuego, ¿estará de acuerdo Benjamin Netanyahu?
Eso espero.