Tic tac, tic tac
29 November 2017
Muchos catalanes independentistas de pronto han despertado del sueño y han descubierto, por las malas, que la independencia “low cost” no existe. Fuga de empresas, debacle económica, cese y encarcelamiento de la cúpula dirigente, intervención del Estado español, caída del turismo, crispación y división de la sociedad, nulo apoyo e incluso antipatía por parte de la Unión Europea… la lista de infortunios es larga. Pero yo tenía la sospecha de que lo peor aún podría estar por llegar, algo que representaría un golpe casi mortal del que pocos catalanes podrían recobrarse: la marcha de Messi del Barça.Así es, la continuidad del astro argentino en el equipo estaba en serio riesgo. Todos los temores se habían disparado. Cundía la alarma en toda Cataluña. Leo Messi se negaba a firmar con el club la renovación de su contrato que vencía en junio del 2018, a pesar del pedido, casi una súplica, de los dirigentes del Barça para que estampase su firma cuanto antes. Pero Messi seguía dejando pasar el tiempo. Ya eran muchos los que temían que ésta iba a ser su última temporada defendiendo los colores del club. ¿Pero por qué se quería marchar Messi de un equipo con el que lo había ganado todo y con