La turismofobia se despliega en Cataluña
9 August 2017
Ya hemos abordado este tema con anterioridad en nuestro programa. Ahora que estamos disfrutando del verano, el asunto parece estar sobre el tapete constantemente. No son pocos los que opinan que el turismo es la nueva pandemia del siglo XXI. Se trata de una industria cuyas cifras se duplican cada pocos años. Las consecuencias son notorias: pensemos en la inmensa cantidad de turistas que abarrotan, e incluso obstruyen, las principales vías de las ciudades más populares del mundo. El ayuntamiento de Roma, por ejemplo, se ha planteado limitar el acceso de las 30.000 personas que cada día se congregan frente a la Fontana di Trevi para hacerse un selfie. Por no hablar de las filas eternas ante el Museo del Louvre o del Vaticano. Pero no se trata únicamente de eso. Una de las consecuencias más nefastas del indetenible desarrollo de la industria turística es el fenómeno conocido como “gentrificación”, según el cual los habitantes autóctonos van siendo poco a poco desalojados de sus barrios tradicionales. Ello se debe a que no pueden hacer frente al encarecimiento de la vivienda, en gran parte motivado por el espectacular auge del turismo. O quizá simplemente no desean seguir viéndoles las