El drama de las jornaleras marroquíes en Huelva
13 June 2018
Trabajar como temporero en el campo es duro, y supongo que siempre lo ha sido. Lo que no sé es si siempre ha sido peligroso. Hoy en día, por desgracia parece que en ciertas zonas de España sí que lo es, especialmente para los inmigrantes.A finales del año pasado, hablamos de las mafias de la vendimia en La Rioja, en el norte de España. Grupos organizados de intermediarios contrataban a temporeros extranjeros con la intención premeditada de explotarles. Les sometían a condiciones de semiesclavitud, y se quedaban con parte del dinero que les correspondía. O directamente se negaban a pagarles.
Ahora el diario digital El Español ha destapado un escándalo en la recogida de la fresa en Huelva, que pone los pelos de punta. A finales de mayo, este diario publicó un artículo denunciando que decenas de mujeres habían sido víctimas de abusos por parte de sus empleadores: violaciones, agresiones físicas, insultos, chantaje.
Muchas de estas mujeres vienen desde Marruecos para recoger fresas, moras y otras frutas de temporada. Unas 17.000 en 2018, según datos de El Español; el doble que el año anterior. Las que no están dispuestas a aceptar los abusos, pierden el trabajo. Un modus operandi similar