La “buena suerte” del Aquarius
20 June 2018
Una imagen vale más que mil palabras. Aquello jamás ha sido tan válido como hoy en día, en esta nueva era presidida por redes sociales, cámaras ubicuas, youtubers e instagrammers. Esta semana me ha venido a la memoria el triste recuerdo del desafortunado Aylan. Aquella terrible imagen de un niño ahogado en las olas del Mediterráneo, allá por el 2015, dio la vuelta al mundo. Esa simple fotografía conmocionó a todo un continente. Como si aquél fuera el primer (y el último) niño que se ahogara en el mar en su desesperado intento por alcanzar un futuro mejor. Desde entonces, cientos de inmigrantes han continuado pereciendo en aquella peligrosa travesía, seres anónimos por quienes nadie en Europa ha llorado. A falta de nuevas imágenes impactantes, las conciencias europeas han sabido retomar su plácido descanso. Hasta la semana pasada. Una nueva imagen ha llegado para incomodarnos una vez más. Se trata del barco Aquarius, una embarcación repleta con 630 inmigrantes, la gran mayoría de ellos provenientes del África subsahariana, que finalmente logró atracar en el puerto de Valencia, el pasado 17 de junio. La odisea no pudo ser más accidentada. Tras ser recogidos mientras estaban a la deri