Más dura será la caída
27 June 2018
En España llevamos años de corrupción rampante, cortesía del Partido Popular. Las fotos del antiguo gabinete de Gobierno del expresidente Aznar parecen más bien una rueda de reconocimiento policial. Y, como sabrán, el pasado 1 de junio cayó el Gobierno de su heredero político, Mariano Rajoy, que perdió una moción de censura presentada por el Partido Socialista.Los españoles debemos felicitarnos por la salida del Partido Popular, totalmente podrido por la corrupción, y porque hayan funcionado los mecanismos de control de nuestra democracia. Pero, quien ha evitado el derrumbe de nuestra sociedad durante estos años de saqueo popular no ha sido el Poder Ejecutivo, sino el Judicial.
El ingreso en prisión de Iñaki Urdangarín, cuñado del rey de España, es un nuevo e importante triunfo de nuestro sistema judicial. Urdangarín, doble medallista olímpico español, y ganador de 6 Copas de Europa de balonmano, no será recordado por sus logros deportivos. Será recordado por sus delitos —tráfico de influencias y fraude a la administración, entre otros— y por haber puesto en jaque a la familia real.
Casado con la Infanta Cristina en 1997, y tras retirarse del balonmano en 2000, Urdangarín se reinvent