La llama olímpica se aleja de España treinta años después de Barcelona 1992
8 June 2022
El mes que viene
van a cumplirse tres décadas de un momento en el que millones de telespectadores en todo el mundo
contuvieron simultáneamente la respiración. Ocurrió en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos de Barcelona, durante el
último relevo del traslado de la antorcha. Desde la pista de atletismo, el arquero paralímpico Antonio Rebollo
acercó una flecha al fuego, prendió la punta del proyectil, tensó su arco,
afinó la puntería y disparó hacia el cielo. Tras un vuelo certero sobre las
gradas abarrotadas —tres segundos de máximo suspense— la
saeta ardiente acertó a encender el inmenso pebetero situado
en la parte más alta del estadio. Fue un instante triunfal para la imagen internacional de España; un instante que contrasta dramáticamente con
la actual incapacidad del país para traer de nuevo la llama olímpica.
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