Sardinas versus gatitos
27 November 2019
Alberto Zanardo / Shutterstock.com
Las redes sociales son, sin lugar a dudas,
un arma de doble filo. Pueden ser extremadamente beneficiosas para el contacto y la interacción entre
diversas comunidades de usuarios o, por el contrario, pueden ser instrumentos utilizados
maliciosamente para generar división y
crispación social. Son las
dos caras de la misma moneda. Todo depende de la intención
con que sean utilizadas. Fueron, por ejemplo, una herramienta vital en los procesos revolucionarios y libertarios de las
primaveras árabes hace algunos años, y a la vez
también han cumplido en los últimos tiempos un papel fundamental en la generación de
falsedades y desinformación durante diversos procesos electorales alrededor del globo.
Por fortuna,
lo que está ocurriendo en estos momentos en Italia corresponde al primer caso. Es decir, al caso en el que las redes sociales son utilizadas conveniente e
ingeniosamente en pro de una buena causa. Todo se inició hace dos semanas en Bolonia, ciudad en la que Matteo Salvini, el
controvertido político italiano que ha hecho de la xenofobia y la antiinmigración
sus señas de identidad,
se encontraba efectuando actos de campaña electoral de cara a los comicios regionales del próximo mes de