Joe Biden y Xi Jinping suavizan el tono, pero las tensiones se mantienen
23 November 2022
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En política internacional, ninguna reunión bilateral puede ser más importante que
un cara a cara entre los mandatarios de las dos mayores
potencias mundiales. Los presidentes de Estados Unidos y China conversaron en persona el pasado 14 de noviembre en Bali, Indonesia,
en la víspera de la inauguración de la cumbre del G20. Joe Biden y Xi Jinping mantuvieron un extenso diálogo, de unas tres horas de duración —
más de lo previsto—. Después del encuentro, ambos enfatizaron palabras cordiales y
exhibieron gestos de entendimiento. Sin embargo, esa muestra de supuesta sintonía es solamente la
fachada de las relaciones entre Washington y Pekín:
bajo la capa más superficial siguen apreciándose las enormes diferencias de intereses que
enfrentan a los dos gigantes del tablero geopolítico global.
Como ocurre siempre con la diplomacia más sofisticada, es necesario
leer entre líneas para comprender correctamente los mensajes de los interlocutores. Nada se expresa
de forma demasiado explícita: las claves fundamentales se sugieren de manera indirecta,
se deslizan con un lenguaje sutil. En este caso, por ejemplo, tanto Biden como Xi subrayaron que su reunión había sido constructiva, y
se comprome