Turquía expande la mano dura tras el fallido golpe de estado
El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, continúa su mano dura sobre aquellos que él cree que estaban involucrados en el complot de un golpe de estado contra él hace tres semanas. La semana pasada, más de cien (100) medios de comunicación, los cuales se creía que simpatizaban con el intento de golpe de estado, fueron cerrados. A principios de esta semana, casi cien (100) árbitros y otros miembros de la Federación Turca de Fútbol fueron despedidos por un presunto involucramiento.
Desde el fallido golpe de estado, casi setenta mil (70.000) personas han sido suspendidas o despedidas de sus trabajos y más de dieciocho mil (18.000) han sido detenidas. Se presume que los involucrados tienen lazos con Fethullah Gulen, un clérigo musulmán y ex aliado de Erdogan que vive en Estados Unidos.
En una columna del periódico de ayer, el portavoz de Erdogan, Ibrahim Kalin, escribió que Turquía es