Aumentan las tensiones en España antes del referéndum previsto sobre Cataluña
Las tensiones entre el gobierno central de España y los secesionistas catalanes se están intensificando en los días previos a la votación de la independencia catalana prevista tentativamente para el 1º de octubre. El parlamento catalán aprobó este mes la legislación que permite la votación, a pesar de las objeciones de Madrid.
El gobierno central de España ha empezado con tomar el control de las finanzas catalanas para impedir el voto, que califica de ilegal y anticonstitucional. Ayer, la policía detuvo a 12 altos cargos catalanes en conexión con el referéndum, y aproximadamente un millón y medio de panfletos y carteles promocionando el referéndum han sido confiscados la pasada semana. En respuesta, el presidente catalán, Carles Puigdemont, acusó al gobierno español de suspender la autonomía de la región, y de declarar un estado de emergencia de facto.
Los que apoyan la secesión de Cataluña sostienen que la región tiene una cultura diferente al resto de España, y una economía lo suficientemente fuerte como para ser autosuficiente. En un referéndum no vinculante en 2014, el 81 por ciento de los votantes apoyó la independencia, aunque solo el 35 por ciento de los electores acudió a las