Una nueva definición para el kilogramo
Durante 129 años, el kilogramo ha estado basado en el peso exacto de una pieza de platino-iridio guardada en una cámara acorazada subterránea de París. El viernes pasado, científicos de casi 60 países votaron unánimemente a favor de cambiarlo. A partir del próximo mayo, el kilogramo se basará en una constante fundamental de la naturaleza.
La decisión de cambiar cómo se define el kilogramo lleva décadas discutiéndose. Ello se debe a que el peso del metal que actualmente lo define —conocido como “Le Grand K”— ha cambiado ligeramente con el tiempo, a medida que se ha ido deteriorando. Durante la búsqueda de una medida más fiable para el kilogramo, los científicos idearon experimentos para ligar su peso a la constante de Planck, un concepto fundamental de la mecánica cuántica. Tras muchos intentos, lo lograron.
Los científicos también votaron el pasado viernes a favor de redefinir el kelvin, una unidad de temperatura; el amperio, para corriente eléctrica; y el mol, que describe la cantidad de una sustancia química. Eso significa que las siete unidades del Sistema Internacional de Unidades ya no se definirán en términos de objetos materiales, sino que serán definidas solo mediante constan