Grecia y Turquía intentan parar el flujo de refugiados de Afganistán
La rápida toma del poder por parte de los talibanes en Afganistán ha hecho temer por su vida a muchos afganos, que intentan escapar del país. Incluso antes de la caída de Kabul, 30.000 afganos abandonaban el país cada día. Muchos de ellos se dirigían a pie a Turquía, cruzando Irán.
Turquía ha estado reforzando su seguridad fronteriza para evitar que se cruce la frontera de manera no autorizada. Guardias fronterizos y policía patrullan toda la parte este de Turquía, para capturar refugiados y devolverlos a Irán. Ya hay aproximadamente 300.000 refugiados afganos en Turquía, además de 4 millones de refugiados sirios.
Al oeste de Turquía, Grecia acaba de instalar un sistema de seguridad y una valla de 40 km. Los dos países tienen frontera en el extremo noreste de Grecia, que es un destino frecuente para solicitantes de asilo provenientes de Asia occidental. También hay numerosas rutas a Grecia