Las políticas de redistribución de la riqueza de China amenazan a las marcas de lujo europeas
Este mes, el Partido Comunista Chino puso en marcha una campaña contra las personas adineradas. Tras el discurso del presidente chino, Xi Jinping, sobre el aumento de la desigualdad económica, el mercado de productos de lujo reaccionó con una liquidación de valores que redujo de golpe el valor de las casas de productos de lujo en 60.000 millones de euros. En 2021, se estima que la cuota global china de las compras de productos de lujo alcanzará el 45 %.
Las compañías europeas siguen siendo las marcas de lujo dominantes en el mundo. Seis de las diez marcas de lujo más importantes del mundo son francesas. Dos marcas son italianas. Una es suiza, y una de Reino Unido. Louis Vuitton va en cabeza del grupo, seguida a distancia por Hermès, Chanel y Gucci.
Todas las marcas de lujo europeas han estado creciendo en los mercados asiáticos, consiguiendo nuevos clientes entre los nuevos ricos y las clases adineradas. El rápido aumento de los ingresos en China ha propiciado la subida de las ventas de marcas de lujo allí. Y, de repente, los inversores en marcas de lujo occidentales se dan cuenta de los peligros de depender de los países comunistas.