Estados Unidos le asegura a China que hay lugar para ambas potencias en la economía mundial
El 9 de julio, la secretaria del Tesoro estadounidense, Janet Yellen, finalizó su viaje a Pekín. Durante su visita, mantuvo 10 horas de conversaciones con altos funcionarios del Gobierno chino. Fue la segunda visita de un representante del Gobierno estadounidense a la capital china en las últimas semanas, tras el viaje del secretario de Estado estadounidense, Antony Blinken, el mes pasado.
Según la secretaria Yellen, su visita estuvo pensada para establecer un nuevo punto de referencia en las relaciones chino-americanas. Yellen le aseguró a Pekín que en la economía mundial había sitio más que suficiente para ambas superpotencias. También insistió, no obstante, en que EE. UU. defendería su seguridad nacional y protegería las tecnologías críticas.
La visita de Yellen tuvo lugar en un momento de crecientes tensiones económicas y políticas entre China y EE. UU., tras haber prohibido la Administración Biden la venta de chips avanzados a China. Unos días antes de la llegada de Yellen, China impuso restricciones a la exportación de materias estratégicas necesarias para fabricar semiconductores.