Putin comienza su quinto mandato, desafiando los valores liberales occidentales
El martes, Vladímir Putin comenzó su quinto mandato al frente de Rusia. En marzo, obtuvo una victoria aplastante en unas elecciones profundamente fraudulentas. Toda oposición a Putin ha sido destruida, y los líderes opositores están o en prisión, o muertos o han abandonado el país. La mayoría de países occidentales decidieron boicotear la ceremonia, calificando las elecciones como de ni libres ni justas.
La notable excepción fueron Hungría y Eslovaquia, que enviaron representantes a la ceremonia, evidenciando su vínculo con Putin. Según muchos analistas, Putin está posicionando a Rusia en el centro de un supuesto enfrentamiento entre los corrosivos efectos del liberalismo y los valores más tradicionales, encarnados, supuestamente, por su brutal régimen.
Los partidos conservadores de países como Polonia, Alemania, Francia e Italia, y los políticos y personalidades mediáticas de derechas en EE.UU., también se hacen eco de la narrativa no liberal de Putin. Estos esperan fortalecer sus posturas antiliberales tras las próximas elecciones en la UE y en EE. UU., posicionándose como los defensores de la cristiandad y de los valores tradicionales.