Siguen sin estar claros los objetivos de la repentina incursión ucraniana en Rusia
Las fuerzas ucranianas han lanzado una audaz incursión sin precedentes en la región de Kursk, el mayor ataque transfronterizo a Rusia desde la Segunda Guerra Mundial. Desde que comenzó la incursión el 6 de agosto, Ucrania ha capturado más de 1.250 kilómetros cuadrados de territorio ruso, y ocupado más de 90 poblaciones.
El ataque sorpresa dejó al descubierto las vulnerabilidades de las defensas fronterizas rusas. La región de Kursk, y Briansk y Belgorod, tienen 1.160 kilómetros de frontera con Ucrania, gran parte de la cual estaba solo simbólicamente protegida antes de la invasión de Moscú de 2022. A pesar de los refuerzos, las defensas fronterizas se mostraron insuficientes ante el asalto ucraniano.
Los analistas militares estiman que hasta 10.000 soldados ucranianos, apoyados por vehículos blindados y artillería, participan en la incursión. La operación ha dejado al Kremlin desconcertado