El papa Francisco hace un llamamiento para que haya más roles inclusivos para las mujeres en la Iglesia Católica
Tras un mes de trabajo, el sínodo del Vaticano concluyó con el reconocimiento por parte del papa Francisco de que es necesario que las mujeres accedan a puestos de responsabilidad. El documento final, sin embargo, deja abierta la cuestión del ordenamiento de las mujeres como diáconos, lo cual ha provocado frustración en relación al lento ritmo de las reformas.
A pesar de importantes avances, como la inclusión por primera vez de casi 60 mujeres entre los 368 delegados con derecho a voto, hay quienes sostienen que la Iglesia no está haciendo lo suficiente para asegurar la igualdad. Las mujeres, que son mayoría entre los católicos practicantes, todavía están sujetas a restricciones, porque las enseñanzas católicas prohíben su ordenación sacerdotal.
El papa Francisco conceptualizó el sínodo como un “regalo” a los 1.400 millones de católicos que hay en el mundo, y destacó la participación popular por encima de la autoridad clerical tradicional. El texto final, sin embargo, a pesar de las esperanzas que existían para una mayor inclusividad de la comunidad LGBTQ+, no incluyó referencias específicas a sus necesidades.