Los analistas temen que el despliegue de la Guardia Nacional en Los Ángeles por parte de Trump sea solo un ensayo
El presidente Trump ordenó recientemente a la Guardia Nacional intervenir en las protestas contra la actuación de los servicios de inmigración en Los Ángeles. La decisión suscitó preocupación, al temerse que tuviera motivaciones políticas y no necesariamente de mantenimiento del orden público. California tiene suficientes recursos para manejar estas protestas sin intervención federal.
Los observadores temen que las acciones de Trump formen parte de una estrategia política más amplia dirigida a las elecciones de mitad de período de 2026. La estrategia podría incluir la incitación de disturbios para justificar la declaración del estado de emergencia. Basándose en precedentes existentes de emergencias, el Gobierno federal podría hacerse con el control de la administración local y del proceso de voto.
Con el Ejército, las fuerzas del orden y la cúpula de seguridad nacional perfectamente alineadas con los planes de Trump, hay un potencial sin precedentes de que se exploten los poderes de emergencia. Según diversos observadores, parece que Trump está dispuesto a ir más allá de lo que fue en su primer mandato, poniendo en peligro la integridad del proceso electoral.