La conferencia del clima COP30 pasa por dificultades mientras los países más contaminantes se ausentan
El 10 de noviembre se inició la COP30 en la ciudad amazónica de Belém, en Brasil. En su discurso inaugural, Simon Stiell, secretario ejecutivo de la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático, lanzó la advertencia de que los Gobiernos serán responsables de las hambrunas y los conflictos que se producirán si no logran dar el paso hacia una economía con bajas emisiones de carbono.
Mientras los líderes mundiales están intentando obtener financiación climática para los países en desarrollo, los tres países más contaminantes del mundo —China, EE. UU. e India— están o bien reduciendo su participación en la COP30 o ignorándola por completo. Ello deja a la UE, responsable de un 5,9 % de las emisiones contaminantes, en una delicada posición, mientras busca un equilibrio entre la acción climática y el rearme de sus ejércitos.
La ausencia más clamorosa es la de los representantes estadounidenses. Tras retirarse una vez más del acuerdo de París en enero de 2025, el presidente Trump ha abandonado su anterior actitud de negligencia benigna. Ahora, EE. UU. hace campaña abiertamente para que haya un mayor uso de los combustibles fósiles, y exige a los demás países que renuncien a sus polít