El régimen chavista estrecha el cerco en torno a Juan Guaidó
Ya ocurrió lo que muchos temían que sucedería, tarde o temprano: la maquinaria chavista se ha puesto en marcha para neutralizar, acorralar y previsiblemente encarcelar al principal líder de la oposición venezolana. Es bastante probable que los días en libertad de Juan Guaidó estén contados. Guaidó, el dirigente que se autoproclamó presidente interino de Venezuela tras desconocer la legitimidad de Nicolás Maduro —y cuya autoridad ya ha sido reconocida por más de una cincuentena de países—, sufrió un duro revés judicial la semana pasada. El gobierno bolivariano, haciendo uso partidista de las instituciones que mantiene bajo su estricto control, entre ellas el Tribunal Supremo de Justicia y una Asamblea Constituyente conformada al 100% por simpatizantes del chavismo, acordó revocar la inmunidad parlamentaria de Juan Guaidó. Gracias a ello, se abre el camino para el enjuiciamiento del joven opositor, lo cual podría conducirlo finalmente a la cárcel.
López Obrador continúa saboreando la miel del éxito
Tengo varios amigos mexicanos a los que les he preguntado acerca de la aún enigmática figura de Andrés Manuel López Obrador, también conocido como AMLO por sus iniciales. Todos ellos han coincidido, a grandes rasgos, en las mismas ideas. A pesar de que no les gustan los gestos algo populistas del presidente —sin ir más lejos, la reciente exigencia de disculpas a España por el genocidio perpetrado durante la Conquista— en líneas generales, se sienten esperanzados con la irrupción de AMLO en la vida política nacional. La elección del nuevo mandatario ha conseguido reivindicar la idea de que es posible no sólo la alternancia en la cúpula del poder, sino también la regeneración democrática a todos los niveles, tras largas décadas en que las mismas organizaciones políticas monopolizaron las máximas instituciones del país. El temor, sin embargo, es que AMLO acentúe con el transcurso del mandat
La popularidad de Bolsonaro cae en picado
Al nuevo presidente brasileño, Jair Bolsonaro, le está ocurriendo algo muy parecido a lo que le sucedió a su admirado Donald Trump apenas ocupó el cargo presidencial. Y es que Bolsonaro ha sido apodado por muchos como el "Trump tropical", de modo que las comparaciones son inevitables. Tal como le sucedió en un comienzo al mandatario estadounidense, la popularidad de Bolsonaro ha caído en picado en pocas semanas.
Aquello, a primera vista, tiene una explicación lógica. De forma similar a lo acontecido con su homólogo estadounidense, el nuevo presidente brasileño no consiguió el triunfo precisamente por… sus sobresalientes virtudes. No, más bien su victoria se debió al recelo y a la antipatía que sus principales rivales —en el caso de Brasil, el izquierdista Partido de los Trabajadores— despertaban en amplios sectores del electorado. Tanto en Estados Unidos como en Brasil, el voto de millon
Un callejón sin salida llamado Brexit
Quizá a muchos dirigentes británicos, cada vez que piensen en la manera de salir del atolladero en que se ha convertido el Brexit, les venga a la mente la célebre canción de The Clash: "Should I stay or should I go". O tal vez arranquen una margarita del jardín del parlamento de Westminster y comiencen a deshojar sus pétalos uno a uno mientras recitan: "me voy... no me voy... me voy...".
Lo más increíble de todo el asunto es la completa ausencia de un plan preconcebido. La improvisación política simplemente causa sonrojo y vergüenza ajena. Todo el mundo tiene la impresión, o más bien la certeza, de que los líderes del país, ya sean de un bando político u otro, no tienen la menor idea de adónde deben dirigir sus pasos. Ya han sido varias las veces en que los máximos dirigentes de la Unión Europea —entre ellos Jean-Claude Juncker y Donald Tusk— han pedido tanto en público como en privado qu
25 años recordando a Kurt Cobain
Recuerdo a la perfección cuando, allá por el año 1991, escuché por la radio una electrizante canción titulada "Smells like teen spirit". A mí, al igual que a millones de rockeros alrededor del mundo, aquel tema me atrapó al instante. Definitivamente, tenía algo especial muy difícil de catalogar en aquel momento. No era heavy metal, a pesar de que los rasguidos de la guitarra distorsionada eran ensordecedores y de que la desgarrada voz del cantante era estremecedora. Tampoco era pop-rock, pese a que la melodía era muy sencilla e incluso bastante pegadiza. Aquel sonido extremadamente original estaba como a "entremedias" de todo. Daba la impresión de que aquella banda estuviera ensayando en directo en un garaje cualquiera, y sin embargo, aunque aquello transmitiera ciertos elementos de improvisación e incluso de dejadez, todo sonaba perfectamente coordinado. Nunca antes había escuchado nada