Londres vuelve a ser golpeado por el terrorismo
Una vez más, el terrorismo islámico ha vuelto a golpear en el corazón de Europa. Esta vez el escenario ha sido la zona turística en las inmediaciones del Parlamento Británico. El pasado 22 de marzo, un hombre al volante de un coche embistió a innumerables viandantes para luego, tras estrellarse y salir del vehículo, acuchillar a un policía antes de ser abatido a tiros. El saldo final: cinco muertos, incluyendo el atacante.
La derrota más amarga de Donald Trump
Donald Trump, apenas dos meses después de haber asumido la presidencia, ha encajado su primera gran derrota. Ha fracasado por completo en su intento de llevar a cabo la sustitución del Obamacare, su gran promesa electoral. Y lo peor de todo: no ha sido necesaria la participación del bando rival demócrata en el Congreso para poner fin a sus planes. El golpe a traición lo ha recibido de sus propios compañeros del partido republicano. Con amigos así, ¿quién necesita enemigos?
Trump se pasó toda la campaña electoral prometiendo tres cosas: En primer lugar, la construcción del muro con México, un proyecto descabellado que nadie sabe muy bien cuándo podrá llevarse a cabo, ni siquiera cuánto costará ni quién lo pagará; en segundo lugar, la prohibición de entrada al país de viajeros musulmanes, una medida que aún no ha podido llevar a la práctica debido a las continuas alegaciones judiciales en su contra; y tercero y más importante: la derogación del Obamacare, la reforma sanitaria emprendida por el presidente Obama y que logró ampliar la cobertura del seguro sanitario a más de 20 millones de norteamericanos que antes no lo tenían.
Como pueden ver, Donald Trump, en muy corto tiempo,
Mauricio Macri se enfrenta a la escuela pública argentina
La educación escolar, o mejor dicho, los defectos de la educación escolar son, según muchos expertos, unos de los motivos principales del actual deterioro de la cultura democrática. Aquello explicaría no sólo el desinterés generalizado por la política en general (en la antigua Grecia se utilizaba la palabra “idiota” para definir a alguien que no se interesaba por los asuntos públicos); también explicaría en parte por qué la gente vota de la manera en que vota. Sólo voy a poner dos ejemplos: en España, al día de hoy, el 25% de los ciudadanos piensa que el Sol gira alrededor de la Tierra, mientras que en Estados Unidos más del 40% de la población cree que Dios creó al hombre y al universo. Yo siempre me pregunto: ¿cómo puede valer mi voto lo mismo que el de cualquiera de esas personas? Me surge la duda inmediata acerca de si aquella ignorancia es algo planeado e inducido desde las altas instancias del poder, o por el contrario es un fenómeno que ha perdido todo control y está amenazando la estabilidad de los estados democráticos.
Todas estas reflexiones transitan mi cabeza tras ver lo que está ocurriendo en estos momentos en Argentina. El país entero vive desde hace semanas inmers
Cristina Kirchner se enfrenta a su primer proceso judicial
Si antes hablábamos de las vicisitudes del presidente argentino Mauricio Macri, ahora tenemos que fijarnos en la otra esquina del ring, porque su archienemiga Cristina Kirchner también está recibiendo un buen aluvión de derechazos que la tienen contra las cuerdas.
Así es, la ex-mandataria argentina afronta un juicio en contra por fraude al Estado. Ésta será la primera vez que deberá enfrentarse ante un tribunal como encausada. Y todo parece indicar que no será la última. Cristina Kirchner tiene por delante un calvario de procesos judiciales por presunta corrupción, por no mencionar las sospechas que se ciernen sobre ella a raíz del asesinato del fiscal Alberto Nisman en el año 2015.
Pero este proceso reciente no tiene nada que ver con el enriquecimiento ilícito, sino con el perjuicio al Estado. Según las acusaciones hechas públicas el pasado 23 de marzo en la causa judicial conocida como “dólar futuro”, Kirchner utilizó información privilegiada para beneficiar a unos pocos allegados que, como siempre, forman parte de las grandes fortunas del país. Kirchner sabía de primera mano, cuando era presidenta de la República, que el peso argentino sufriría una gran devaluación con res
Un país en ruinas y al borde del colapso
Escribir sobre la catastrófica situación social, económica y política en Venezuela resulta una tarea bastante complicada para todo periodista. Es un país que se está cayendo, literalmente, a pedazos. Claro, esto es algo que muchos venezolanos, sobre todo los dos millones de emigrantes que han abandonado el territorio en los últimos tiempos, vienen diciendo desde hace ya diecisiete años. Pero Venezuela parece haberse adentrado en los últimos meses en una espiral autodestructiva nunca antes presenciada. La actualidad informativa se vuelve obsoleta día a día. Las noticias no sólo se suceden con pasmosa velocidad, sino que además se van superando una a una en gravedad.
Por ejemplo, yo planeaba abordar en un principio el terrible problema alimentario, algo que ha llevado a miles de venezolanos a cruzar la frontera con Colombia para encontrar alimentos básicos. Por no haber ni pan... El pasado 15 de marzo Nicolás Maduro declaró “la guerra del pan” tras amenazar con enviar a los militares a ocupar aquellas panaderías que no ofreciesen el producto a la venta. Como si fueran los dueños de las tiendas los culpables del desabastecimiento.
Sin embargo, esta terrible noticia pronto perdió