Una explosión en las minas de Sutatausa se cobra la vida de 21 mineros
“La combinación del metano con el polvillo de carbón podía explotar en cualquier segundo”, afirmó Rincón, de 62 años. Él trabajó 40 años en estas minas y siempre era consciente del riesgo. La suerte estuvo de su lado.
Lamentablemente, el destino fue otro para los treinta mineros que trabajaban aquella noche. Luego de las explosiones, ellos quedaron atrapados. Un equipo de rescatistas llegó rápidamente al lugar y empezó su trabajo.
Pero el equipo pronto se encontró con grandes dificultades. La mina tenía un kilómetro de profundidad, y su superficie cubría más de 500 hectáreas. ¡Era un ambiente muy peligroso!
Nueve de los mineros lograron escapar al día siguiente, pero ése fue el fin de las buenas noticias. El jueves, dos días después de las explosiones, se confirmó lo peor. Los 21 mineros restantes habían perdido la vida.
¿Se podía prevenir este trágico accidente?
Si bien la mina en cuestión estaba “en regla”, las medidas de prevención no fueron suficientes. La interacción del metano con el polvillo de carbón era un riesgo conocido, e ignora