El relato de los descendientes de aztecas llega a Viena
Ante la negación y las excusas de Austria, poco pueden hacer los representantes mexicanos. Pero el deseo por la devolución del penacho es un sentimiento compartido por el pueblo entero.
Hace dos años, Yosu Arangüena y Sebastián Arrechedera comenzaron a planear su aporte a la causa. Enlistaron la ayuda de Xokonoschtletl Gómora, descendiente de aztecas, para grabar 8 minutos de audio que cuentan su versión de la historia del penacho.
Finalmente, en febrero de este año, ¡pusieron en marcha su plan!
Fue como un robo de museo, pero al revés. En lugar de sustraer artefactos, los mexicanos consiguieron introducir alrededor de treinta audioguías en la sala donde se exhibe el penacho.
El museo tardó varias semanas en descubrir la trama. Mientras tanto, los visitantes que usaron las audioguías pudieron escuchar el reclamo histórico de los pueblos originarios. ¡Qué hermoso atraco!