La deforestación amenaza la amazonía colombiana
El 2021 terminó con una cifra récord para la deforestación en la región. Enormes porciones del paisaje fueron reducidas a cenizas, todo en nombre del interés comercial. Los incendios incluso se acercan peligrosamente a varias reservas naturales.
Los primeros datos del 2022 también son sumamente preocupantes. Enero tuvo un calor demencial y una sequedad absoluta. ¡No llovió en todo el mes!
Irónicamente, la retirada de las FARC también aceleró la destrucción de la selva.
Tanto las FARC como el Estado de Colombia han dejado de vigilar de cerca estas tierras debido al cese de fuego. Como consecuencia, la influencia de las mafias ha crecido y las quemas ilegales de los bosques son cada vez más frecuentes.
En resumen, tenemos más incendios que arden con mayor intensidad debido al cambio climático. Como resultado, la zona se está acercando a un punto de inflexión.
No olvidemos que el bosque amazónico actúa como una gran barrera que frena el cambio climático en la región. Destruirlo significa acelerar el proceso significativamente.
Creo que Colombia no podrá cumplir las promesas hechas en la cumbre climática COP26, en Glas