Científicos de Texas usan un corazón artificial para salvar una vida
Este corazón es un sustituto provisional, que permite aguardar la llegada del trasplante. Está hecho con titanio, e incluye un mecanismo que permite bombear la sangre a través de fuerzas magnéticas.
A principios de julio, los científicos tuvieron la oportunidad de probar su invento. Un hombre necesitaba de urgencia un trasplante, pero no había disponibilidad todavía. Así que aceptó la implantación del órgano artificial.
¡No se arrepentiría de esa decisión! A los pocos días, el hombre se sentía mucho mejor. Incluso logró ponerse de pie y caminar con el implante. Pasados ocho días con el corazón artificial, finalmente se lo reemplazó por un órgano real.
¡Qué maravilla de la ingeniería!