El biovidrio surge como una alternativa para la reparación de huesos
Las ventajas que tiene esta solución son muchas. No necesita temperaturas extremas para aplicarse, y tampoco requiere el uso de plastificantes tóxicos. Esto ya lo hace más accesible que otros implantes de vidrio y cerámica.
El biovidrio se probó primero en conejos que presentaban daños en su cráneo. Al mismo tiempo se probó un sustituto óseo comercial, para comparar los resultados. El biovidrio resultó ser la alternativa más eficiente entre las que se consideraron.
Luego de ocho semanas, las células óseas se habían desarrollado sobre estructuras de biovidrio. Por otro lado, el material óseo convencional mostró muy poca actividad. Los investigadores concluyeron que el biovidrio ofrecía los mayores beneficios para el crecimiento celular.
¿Podría este material tener otras aplicaciones, por fuera de la medicina?
La facilidad que tiene el biovidrio para conformar estructuras inorgánicas no debe subestimarse. La accesibilidad