El fin de otra era: adiós a los privilegios migratorios de los cubanos
24 January 2017
Me parece que por estos días presenciamos el fin de una era en las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Y lo curioso, en mi opinión, es que en términos políticos, o incluso simbólicos, esto ya no tiene trascendencia, pero para el común de los cubanos sí representa un quiebre histórico.El pasado 12 de enero, el presidente Obama acabó con la ley de acogida a los cubanos, conocida como “pies secos, pies mojados”. Esta ley, vigente desde 1995, y modificación de una ley de 1966, implicaba que todo ciudadano de Cuba encontrado en el mar sería repatriado; pero, todo aquel que pusiera pie en tierra tendría privilegios migratorios y, en un año, adquiriría su residencia permanente.
Las razones oficiales de esta determinación son simples: en los muchos intentos de mejorar las relaciones entre los dos gobiernos, Cuba siempre ha expuesto la necesidad de acabar con esa ley. Entonces, tras los acercamientos comenzados en el 2014, este era un paso obligado.
Así, para muchos cubanos, el fin de esta ley fue una noticia terrible, aunque desde hacía tiempo se esperaba. Es por ello que en los últimos años miles de cubanos han emprendido trayectos impensables con el fin de pisar suelo es