Entre la extrema desigualdad y la extrema mezquindad
24 January 2017
En el contexto latinoamericano, y mundial, Paraguay es uno de esos países de los que sale muy poca información. Con la excepción de un accidente o algo relacionado a su equipo de fútbol, el país permanece mudo ante los muchos conflictos de sus vecinos.Hace unos días, sin embargo, recibimos la horrible noticia de que el viernes 13 de enero en Asunción una joven empleada doméstica había sido forzada por su empleadora a ingerir soda cáustica, lo cual afectó gravemente su estómago y esófago.
Esta noticia pone en evidencia una práctica común en Paraguay, denominada “criadazgo” (juego de palabras, creo, entre crianza y criada), la cual consiste en que familias pobres entregan uno o varios de sus hijos a una familia pudiente. Con esto, los unos garantizan cierto bienestar alimenticio y educativo para sus hijos, y los otros adquieren un empleado doméstico gratuito.
Como es fácil de imaginar, esta forma de trabajo no regulada, en algunos casos, se convierte en una forma de esclavitud. El empleado pasa a ser miembro de segunda categoría dentro del grupo familiar y puede sufrir humillaciones, exclusión y explotación. Incluso, en el peor escenario, se presentan casos de tortura, a